El presidente francés Emmanuel Macron viajó el lunes a la costa de su país frente al Mediterráneo para hablar sobre seguridad nacional, haciendo una parada en la ciudad donde un extremista embistió a una multitud con un camión de carga en el Día de la Bastilla de 2016, matando a 86 personas y lesionando a cientos.
Valérie Pécresse, la candidata presidencial por el Partido Republicano conservador, es considerada por muchos como la rival más importante de Macron, de tendencia de centro.
Macron se reunió con funcionarios de las agencias policiales, del poder judicial y del municipio para revisar los avances de los proyectos relacionados con seguridad implementados en 2017 cuando fue electo presidente.
La reunión en el Ayuntamiento con docenas de funcionarios de agencias policiales y legisladores locales sentados en un patio se llevó a cabo en el antiguo hospital Saint Roch, un edificio del siglo XIX ubicado en el corazón de la vieja Niza. Durante su discurso, Macron colocó simbólicamente una piedra donde se construirá un complejo policial financiado por el Estado en el viejo hospital, que sigue mostrando señalamientos de las salas médicas.
Aún así, en el encuentro de 90 minutos, Emmanuel Macron poco habló sobre el actual rebrote de coronavirus avivado por la variante ómicron. Reemplazó su mantra de los últimos meses que subraya la estrategia del gobierno para poner fin a la pandemia —“vacunarse, vacunarse, vacunarse”— con la nueva frase “protegerse, protegerse, protegerse”.
“Hemos invertido enormemente en nuestras fuerzas de seguridad para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos”, aseveró Macron.
FUENTE: Associated Press