Cuando niña, tenía un perro. Su nombre era Tarzán. Siempre que llegaba a casa triste, sentía que él se acercaba, me rozaba y quedaba quietito al verme llorar. Yo tenía la certeza que él comprendía todo lo que me pasaba. Pero, mi mamá siempre decía: "¡qué nada! El perro debe estar con hambre. Va ponerle comida".
Pero, al parecer, mi intuición estaba correcta. Un estudio de la Universidad de Goldsmiths, ubicada en Londres, ha confirmado: los perros realmente sienten nuestra tristeza. Y no solo eso. También saben cuándo estamos alegres o cansados.
Para descubrir eso un grupo de investigadores realizó diversos ensayos para evaluar la respuesta de los perros a los estados emocionales de los humanos. Durante las pruebas, los investigadores provocaban a los animalitos con el sonido de gente sonriendo, a veces llorando y a veces peleando. Cuando las personas lloraban, los perros respondían al llanto lamiendo e intentando consolar. Cuando escuchaba peleas, quedaban desesperados.
Los investigadores concluyeron, entonces, que los perros son capaces de responder al 90% de las emociones humanas.
¿Y tú qué piensas?
¿Crees que los perros también tienen sentimentos?
FUENTE: Raquel Bellini