Este viernes se presentó en durante el Foro Centroamericano de Pueblos Afros el informe denominado: "Afrodescendientes en Latinoamérica, hacia un marco de inclusión".
De acuerdo con el informe , que es obra del personal del Banco Mundial con contribuciones externas, hay 133 millones de afrodescendientes en América Latina y uno de cada cuatro latinoamericanos se identifica como afrodescendiente. Los casos más atípicos son: Nicaragua y Panamá, donde los afrodescendientes tienen una proporción considerablemente mayor de residentes urbanos que sus connacionales.
Según lo establece el informe, los afrodescendientes suelen estar relegados a los barrios pobres. Es decir, pese que a la mayoría de los afrodescendientes vive en áreas con condiciones “macroeconómicas privilegiadas, como Caracas, Lima, Montevideo o Río de Janeiro, ellos no se benefician de estas condiciones”.
De hecho, a menudo son relegados a áreas con acceso limitado a servicios y empleos, y están expuestos a niveles mayores de contaminación, crimen, violencia y desastres naturales.
En Panamá, a principios de 1800, los afrodescendientes aún constituían el 66% de la población, siendo 37 mil de ellos libres y cuatro mil esclavos. Aunque no todas las regiones recibieron un número proporcional de esclavos, todas estuvieron sujetas a leyes coloniales de estratificación social, conocidas como sistema de castas, que situaba a los no blancos en un estatus legal y social inferior.
En América Latina, actualmente Venezuela tiene la proporción más grande de afrodescendientes (55%), donde los morenos representan más de 50% de la población total, seguido de Brasil (51 %), donde los pardos representan casi 43% del total. A Venezuela y Brasil les siguen Colombia y Cuba (alrededor de 10 por ciento cada uno), Panamá (9%), Uruguay y Costa Rica (8 %), Ecuador (7%) y Nicaragua (3%).
En la actividad participaron representantes y líderes afros reconocidos de todo Centroamérica como también algunos autoridades gubernamentales que fueron identificados por su liderazgo en el tema.
Representante del Banco Mundial, insistió que Panamá debe hacer un esfuerzo en los procesos censales y educar a la población para que esta comprenda la importancia de detallar si es negro, moreno, mestizo o como se le denomine. Dado que el último censo del país se realizó en el 2010, los datos que brindan las asociaciones correspondientes, no son los mismos que los que presenta el censo.
De acuerdo con el censo del 2010, en Panamá, el 25% de la población es afrodescendiente, porcentaje que ha incrementado en los últimos años.
FUENTE: Linda Batista