El sismo de magnitud 3.9 registrado la tarde del miércoles 4 de noviembre de 2026, al noroeste de Arraiján, en Panamá Oeste, está relacionado con un movimiento en la falla de Pedro Miguel, según informó el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El director del Instituto de Geociencias, Néstor Luque, aclaró que este evento ocurrió en un sistema de fallas diferente al asociado con el terremoto de Tonosí y la secuencia de réplicas que continúa registrándose en Azuero.
¿El sismo de Arraiján está relacionado con el terremoto de Tonosí?
Luque explicó que, aunque ambos movimientos sísmicos se registraron en Panamá, corresponden a sistemas de fallas distintos, por lo que inicialmente no se puede afirmar que exista una relación entre ellos.
“Inicialmente, podríamos decir que no guarda relación, porque es otro sistema de falla. Se siguen dando las réplicas en el sistema de falla Azuero-Soná, hasta ahora tenemos 1,377 réplicas contabilizadas en el sistema y este evento está en otro sistema de falla, por lo tanto inicialmente no podemos afirmar que tiene relación”, señaló.
De acuerdo con el especialista, el sistema de fallas Azuero-Soná acumula 1,377 réplicas contabilizadas, mientras que el movimiento de Arraiján está asociado con la falla de Pedro Miguel, ubicada en el entorno del Canal de Panamá.
Esta diferencia geológica es fundamental para comprender por qué el Instituto de Geociencias no vincula inicialmente el sismo de Arraiján con la secuencia sísmica de Azuero.
¿Por qué se sintió fuerte el temblor de Arraiján?
El Instituto de Geociencias explicó que el sismo fue somero, es decir, ocurrió a poca profundidad bajo la superficie terrestre.
Esta característica, sumada a su proximidad con áreas pobladas, contribuyó a que el movimiento fuera percibido con intensidad, pese a su magnitud de 3.9.
La institución también recordó que en los alrededores del Canal de Panamá existen sistemas de fallas activas, identificados mediante estudios realizados durante el proyecto de ampliación de la vía interoceánica.
Instituto de Geociencias advierte que no se pueden predecir los sismos
Néstor Luque explicó que las fallas geológicas activas pueden acumular esfuerzos durante determinados períodos y liberarlos mediante movimientos sísmicos, como parte del denominado ciclo sísmico.
“Las fallas que hay alrededor del Canal de Panamá, con los estudios que se hicieron con la ampliación del Canal de Panamá, indican que son sistemas de fallas activas, cada cierto tiempo acumulan fuerza y lo liberan, dentro de lo que se conoce como el ciclo sísmico, no podemos predecir cuándo será el siguiente movimiento sísmico, lo que sí podemos hacer es prepararnos, seguir las medidas de protección civil antes, durante y después de un evento sísmico”, manifestó.
El especialista reiteró que actualmente no es posible determinar cuándo ocurrirá el próximo movimiento telúrico, por lo que destacó la importancia de mantener las medidas de prevención recomendadas por las autoridades de protección civil.
Entre las recomendaciones generales se encuentran identificar zonas seguras, contar con un plan familiar de emergencia y seguir las indicaciones oficiales antes, durante y después de un sismo.