Los 52,7 kilómetros de terreno adoquinado son el plato principal del domingo en una 113ª edición de la París-Roubaix, que presenta al noruego Alexander Kristoff como principal favorito ante la ausencia del suizo Fabian Cancellara.
Antes de alcanzar el paraíso del velódromo de Roubaix, los ciclistas pasarán por 'el infierno' de 253,5 kilómetros desde el castillo de Compiègne. Veintisiete sectores de adoquines, algunos rotos, otros sueltos, otros antiguos y otros afortunadamente rehabilitados marcan la carrera.
"Es una carrera que retoma la noción por el peligro y recupera el gusto por el riesgo", estima el periodista y escritor Pierre Chany. Mientras que los candidatos a ganar el Tour de Francia reniegan de la 'reina de las clásicas', aunque estos estén de actualidad en la 'Grande Boucle', los especialistas caen rendidos al marco incomparable de esta prueba de cerca de siete horas con aromas antiguos. En una palabra, fascinante.
- Un equipo contra el favorito -
Después de que Cancellara sufriera una caída el mes pasado que le impide participar en la carrera, el noruego Kristoff se convirtió automáticamente en el principal favorito. Pese a encontrarse en una racha formidable, seis éxitos en los últimos nueve días, el noruego puede acusar un inicio de temporada tan cargado de carreras.
Para el noruego, el peligro llega por parte del equipo Etixx-Quick Step. Un bloque que cuenta con el último vencedor, el holandés Niki Terpstra, asistido del checo proveniente del ciclocross, Zdenek Stybar, y del infatigable belga Stijn Vandenbergh.
"No podemos ganar a Kristoff al esprint", avanzó Terpstra. "Debemos dejarle atrás antes. También hay otros (corredores) que no quieren arriesgarse a llegar al final con él (Kristoff)".
En menor medida, el eslovaco Peter Sagan y el alemán John Dagenkolb podrían hacer frente al nórdico en una llegada conjunta. "Estoy todavía en buena forma", dijo el ganador de la Milán-San Remo, que sabe que ningún corredor alemán ganó desde la victoria de Josef Fischer...en la primera edición de 1896.
El belga Sep Vanmarcke quiere dejar atrás la decepción de la Vuelta a Flandes y brillar en un terreno idóneo para sus características. Como él, el holandés Lars Boom, quien ganó la etapa adoquinada del Tour de Francia-2014, además de muchos otros pretendientes para la 'reina de las clásicas'
- La despedida de Wiggins -
Sin embargo, los focos de la carrera se los lleva Bradley Wiggins, primer británico en ganar el Tour de Francia en 2012, y que terminará su carrera en el Sky y en el ciclismo en ruta en el velódromo de Roubaix. Un año después de sorprender a todos al quedar en noveno puesto.
"Creo que estoy mejor, me siento mentalmente y físicamente más fuerte", estimó 'Wiggo', que ha recorrido este trayecto muchas veces en invierno (boreal). Incluso la semana pasada, en compañía del belga Johan Museeuw, triple vencedor de la prueba entre 1996 y 2002.
"Estoy listo. Exceptuando mi caída en la Vuelta a Flandes, todo ha ido bien. Tuve una preparación perfecta", afirmó el inglés, a punto de celebrar su 35º cumpleaños. Su equipo, en el que está el galés Geraint Thomas, será la gran baza de Wiggins. Nunca un británico pudo conquistar a la 'reina'.