Era hermosa. Con un look intelectual y una guitarra encima. Se veía inteligente, decidida y apurada. Sí, llegó, pidió un café negro sin azúcar y se fue. Me fui a dar la clase pero seguía pensando en ella, era Sofía.
Era hermosa. Con un look intelectual y una guitarra encima. Se veía inteligente, decidida y apurada. Sí, llegó, pidió un café negro sin azúcar y se fue. Me fui a dar la clase pero seguía pensando en ella, era Sofía.