Una joven chatea en el teléfono mientras come papas fritas y hace preguntas a su novio, que se limita a responder con leves movimientos de cabeza, sin mirarla. En otra mesa del restaurante, tres amigos están con los ojos totalmente concentrados en la pantalla mientras saborean sus postres. El único momento que demuestran alguna aproximación es a la hora del selfie.
Esas escenas son muy comunes en nuestro diario vivir y es solo visitar cualquier restaurante para comprobar situaciones similares. Eso pasa porque el celular, que antes era apenas un objeto para hacer llamadas, se convirtió en una importante herramienta de trabajo. Con él, conseguimos responder nuestros correos electrónicos, revisar nuestras redes sociales y hasta hacer compras. El problema es que muchas personas no saben cómo aprovechar esa tecnología de forma moderada y adecuada y, por eso, acaban perdiendo el precioso tiempo de comunicación.
Para resolver problemas como ese, una empresa alimenticia de Australia ha desarrollado un increíble inhibidor de señales. El producto parece ser un simple pimentero. Pero, cuando lo giras, automáticamente se bloquea el wifi, se apaga el televisor y se desactivan todos los teléfonos móviles alrededor por un periodo de 30 minutos, que es un tiempo perfecto para almorzar y compartir con la familia sin interrupciones.
Lo mejor de todo es que el producto también sirve para moler pimenta sobre la comida, lo que eliminará todas las sospechas sobre él.
¿Cómo funciona Dolmio Pepper Hacker?
Es simple. El pimentero contiene en su interior un software de administración remoto en el que es posible salvar el número de celular de los dispositivos que quieres bloquear durante las reuniones de familia. Tras instalar los perfiles, el pimentero consigue comunicarse con los dispositivos a través de SMS para apagarlos.
Vea a continuación el video promocional y dinos tu opinión: ¿Comprarías ese producto? ¿Estás de acuerdo con la utilización del mismo o crees que es mejor conversar con las personas y solicitar que apaguen sus teléfonos móviles?
FUENTE: Raquel Bellini