En este capítulo de Enfermeras: El hijo de Reynaldo sigue en urgencias explicándole a Julio que comió muchos boli y que después le dieron ganas de vomitar, pero Julio detectó que además tiene un dolor en la parte baja del vientre.
Sandra recibe su "ta te quieto" por parte de Evita, la mujer de Reynaldo y le advierte que no la quiere ver cerca de él que respete que él tiene esposa e hijos. ¡Qué sinvergüenza Sandrita!
"Eres una geriátrica, debe ser difícil para ti llevar a un hombre para la cama", le exclama Evita a Sandra.
María Clara está feliz porque pronto podrá cerrar un gran trato en donde podrán contratar a mucho más personal y tener más presupuesto para más cosas.
Mckenzie empeora con su enfermedad, cada vez le cuesta más las cosas, hasta el poder orinar.