La popular chef televisiva Nigella Lawson, quien ha acusado a su exmarido Charles Saatchi de "destruir su reputación" con falsas acusaciones de consumo de droga, subió al estrado de un tribunal londinense para prestar declaración en el juicio por fraude contra sus exasistentes Elisabetta y Francesca Grillo, quienes fueron acusadas de gastar 824 000 euros (1 120 000 dólares) de una tarjeta de crédito perteneciente a Nigella y Charles.
La chef criticó a su exmarido, quien la acusó de estar "loca por la cocaína" en un correo electrónico presentado la semana pasada ante los tribunales que llevan la causa de la estafa.En un explosivo testimonio, Nigella (53) ha asegurado haber sido víctima de "un verano de acoso y abusos" por parte de la opinión pública desde su separación de Charles (70) en junio, una ruptura que se produjo después de que saliera a la luz una fotografía en la que el empresario aparecía agarrando por el cuello a la chef en un restaurante de Londres. Nigella admitió también haber estado inicialmente reticente a prestar declaración por las acusaciones de drogas.
"Me dijo que si no iba con él y limpiaba su nombre, él me destruiría, y también empezó a difundir falsas acusaciones de consumo de drogas y, en particular, el horrible incidente en [el restaurante] Scott's. Y su manera de conseguirlo era utilizar este caso", explicó Nigella.La presentadora también ha declarado que su exmarido frecuentemente se "irritaba" por su papel de estrella de la televisión y ha insistido en que nunca utilizó el dinero de Charles para pagar las deudas de su primer marido, John Diamond, tras su fallecimiento en 2001.
"Soy una mujer independiente y no he utilizado su dinero para pagar las deudas de mi marido", añadió.Además, la chef ha querido destacar el mal genio del publicista."Tenía mucho temperamento y no creo que nadie pueda tener ninguna duda de ello", aseveró.