Demi Lovato ya dejó muy claro, cuando anunció semanas atrás que su identidad de género era no binaria, que el largo camino de exploración personal que había desembocado en tamaña revelación no había estado exento de problemas y conflictos internos que, entre otras cosas, se manifestaban ocasionalmente en comportamientos agresivos, autodestructivos e incluso erráticos.
"De verdad pienso que cuando sufrí la sobredosis de 2018 era porque estaba ignorando mi propia verdad. Tuve que hacer tanto para reprimir mi verdadero ser y encajar así en la imagen de estrella del pop y actriz femenina, que al final todo eso me acabó pasando factura. Es que era algo que se me había asignado y con lo que yo nunca me identifiqué. Lo hice en cualquier caso porque se suponía que eso era lo correcto", ha argumentado Demi Lovato en su charla con la publicación.
El mensaje que, a través de su propia experiencia vital, Demi quiere transmitir a la opinión pública y, especialmente, a sus fans más jóvenes pone precisamente en valor la necesidad y la justicia derivadas de mantenerse fiel a uno mismo y de vivir la vida en base a criterios propios, no en función de normas externas, restrictivas e incluso caprichosas, que son fruto de una cultura popular que todavía simplifica en exceso todo lo relacionado con la sexualidad y la identidad de género.
"He aprendido que no es natural ni bueno seguir ese camino de supresión de la propia identidad, en el que niegas tu verdad. Solo puedes hacer eso durante un período de tiempo determinado antes de que todo explote y acabe manifestándose de diversas formas, incluso algunas de ellas negativas", ha señalado Demi sobre lo contraproducente e inmoral de la sumisión.
FUENTE: RSS