El sorteo de la fase preliminar del Mundial 2018 de Rusia, el sábado en San Petersburgo, no disipará las sospechas hacia la FIFA sobre la atribución de esta competición y la del 2022 a Catar, pero la organización del torneo y las instituciones del país permanecen tranquilas.
En una de las vertientes del 'Fifagate', el escándalo de corrupción que vive la federación internacional de fútbol, está la atribución de los Mundiales de 2018 y 2022.
La justicia suiza tiene en sus manos 81 casos sospechosos de blanqueo de dinero reportados por los bancos dentro de la investigación de estas dos Copas del Mundo.
El 2 de diciembre de 2010 el presidente de la FIFA Joseph Blatter anunció que el Mundial viajaría en 2018 a Rusia y cuatro años más tarde a Catar. Desde el principio estas decisiones del comité ejecutivo estuvieron rodeadas de polémica.
En el semanario suizo Sonntagszeitung, el presidente del comité de auidición de la FIFA, Domenico Scala, declaró recientemente: "Si existen pruebas de que Catar y Rusia obtuvieron los Mundiales gracias a sobornos, puede que les sean retirados".
"Pero están pruebas no se han proporcionado", añadió Scala.
El director del comité de organización local (COL) del Mundial 2018, Alexeï Sorokine, es consciente de que la pregunta sobre la posibilidad de un cambio de sede del torneo estará por el momento presente en todos sus movimientos.
Como esta semana en un encuentro con las agencias de prensa internacionales en San Petersburgo.
"¿Qué otra cosa podemos decir que no hayamos dicho ya? No tenemos nada a reprocharnos, es una vieja historia. Hemos hecho una investigación y no ha salido nada", dijo Sorokine.
El director del COL hacía referencia a las investigaciones dirigidas por Michael Garcia, antiguo fiscal federal estadounidense, al que la FIFA le encargó un estudio independiente.
Lejos de tranquilizar, Garcia denunció que la FIFA había hecho una lectura errónea de su trabajo.
"Hemos sido transparentes, hemos proporcionado todos los documentos que teníamos", insistió Sorokine.
¿Pero cuál será el impacto en las atribuciones de los Mundiales la llegada de un nuevo presidente a la FIFA el 26 de febrero?
Joseph Blatter, de 79 años y presidente desde 1998, fue reelegido para un quinto mandato el 29 de mayo, pero cuatro días después anunció su dimisión debido al enorme escándalo que vive la institución.
"Un cambio de dirección en la FIFA no sería una amenaza para la Copa del Mundo 2018 en Rusia", señaló el ministro de deportes del país Vitali Moutko, en un encuentro con agencias internacionales de prensa en Moscú el 9 de julio.
"La Copa del Mundo no es un proyecto de Rusia, es un proyecto de toda la FIFA. Es el proyecto de 209 países (que componen la FIFA), es una joya que debe valorarse y Rusia pondrá sus infraestructuras para ello", continuó.
A pesar de todas las polémicas que lo rodean, el primer paso del Mundial se dará el sábado, con el sorteo de la fase previa en San Petersburgo.