Sendai, el epicentro de la tragedia humana tras el terremoto, se ha convertido en una ciudad dominada por los helicópteros y cuyos habitantes intentan hacerse con las últimas existencias de alimentos y gasolina en pacientes esperas.
Sendai, el epicentro de la tragedia humana tras el terremoto, se ha convertido en una ciudad dominada por los helicópteros y cuyos habitantes intentan hacerse con las últimas existencias de alimentos y gasolina en pacientes esperas.