El primer ministro saliente de Italia, Enrico Letta, efectuaba la última sesión de su gabinete ante la decisión de su partido de retirarlo del cargo en un sorprendente juego de poder para que el joven y dinámico alcalde de Florencia asuma las riendas del gobierno en el país.
Letta tenía previsto presentar el viernes su renuncia al presidente italiano Giorgio Napolitano, quien después de días de consultas previsiblemente solicitará al jefe del Partido Democrático, el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, que intente la formación de un gobierno.
Renzi, de 39 años, solicitó el jueves a los dirigentes de su partido que lo respaldaran en la votación interna de desconfianza contra Letta, al que acusó de no sacar a Italia de su bache económico y político.
La salida de Letta ocurre en momentos en que la oficina de estadísticas Istat informó el viernes que en el cuarto trimestre el producto interno bruto creció 0,1%, la primera cifra positiva desde mediados de 2011.