La tormenta tropical Bertha pasó el sábado por el sur de Puerto Rico mientras causaba lluvias torrenciales y fuertes vientos en la región, donde algunas islas quedaron sin electricidad en el Caribe oriental.
Los vientos máximos sostenidos del temporal bajaron ligeramente a 75 kph (45 mph) y estaba previsto que adquiriera fuerza lentamente para el domingo en la noche.
El vórtice de Berta se ubicaba a unos 150 kilómetros (90 millas) al este de Santo Domingo, República Dominicana, y se desplazaba el sábado en la tarde con dirección oeste-noroeste a 35 kph (22 mph).
La tormenta pasó por el suroeste de Puerto Rico y se dirigía el sábado por la noche hacia el este de la República Dominicana.
Según los pronósticos, las precipitaciones alcanzarán entre ocho y 13 centímetros (entre tres y cinco pulgadas) en Puerto Rico, y hasta 20 centímetros (ocho pulgadas) en algunas partes aisladas.
El gobernador Alejandro García Padilla advirtió sobre la posibilidad de que ocurran inundaciones, aludes y crecidas. El gobernador recomendó a la gente que no intente cruzar los ríos y afirmó que aunque parezca obvio, ocurre, y no hay que correr riesgos.
Según la policía, un hombre se recupera después de que lo alcanzara un rayo cuando salía de una carpa en el municipio costero de Luquillo, en el noreste de la isla. García había dicho inicialmente que el hombre era un surfista.
Las autoridades informaron sobre varios árboles derribados en la región oriental de la isla así como de dos postes eléctricos caídos a causa del temporal. Unas 9.000 personas estaban sin energía eléctrica y más de 1.300 sin suministro de agua. La agencia para el manejo de emergencias se quedó sin luz el sábado en la mañana durante una conferencia de prensa.
Las lluvias más intensas azotaban las regiones sur y oriental de la isla, en tanto que las autoridades recomendaron a las personas que permanecieran en sus casas.
José Colón Rivera, de 50 años, que vive en una zona rural cerca del municipio sureño de Cayey, dijo en entrevista telefónica que podía escuchar los ventarrones que pasaban por su techo de láminas galvanizadas.
Si algo ocurre, siempre se puede correr, dijo Colón, que veía un programa televisivo de lucha libre mientras aguardaba a que pasara la tormenta.
Ingrid Vila, secretaria de la Gobernación, dijo que el principal aeropuerto internacional de Puerto Rico continuaba abierto aunque fueron cancelados varios vuelos.