Autoridades en Colombia detuvieron en el noroeste del país a 45 inmigrantes ilegales procedentes de Nepal, Cuba, Afganistán y Pakistán, a quienes la banda narcotraficante Clan Úsuga había prometido llevar a Estados Unidos, informó este miércoles la Policía.
"Las operaciones sostenidas por la Policía Nacional contra el 'Clan Úsuga' han permitido controlar una modalidad delictiva que se concentra en la región de Urabá, que consiste en hacer falsas promesas a inmigrantes que buscan llegar a Estados Unidos", dijo la entidad en un comunicado.
El coronel Jairo Rojas, comandante de la Policía de Urabá, declaró a periodistas que un primer grupo de 30 inmigrantes "de nacionalidad cubana, de Pakistán, Nepal y Afganistán" fue detenido el martes en el municipio de Apartadó (departamento de Antioquia) gracias a información proporcionada por sus habitantes.
Simultáneamente, en el cercano municipio de Carepa (Antioquia), fueron retenidos "11 ciudadanos extranjeros de nacionalidad cubana" en un puesto de control, apuntó.
Además, en el municipio de Acandí (departamento de Chocó), al final de la tarde del martes fueron retenidos otros cuatro extranjeros ilegales.
La región del Urabá, que comprende parcialmente a Antioquia, Chocó y Córdoba, fronteriza con Panamá y aislada geográficamente de los centros de poder, ha sido históricamente apetecida por grupos armados ilegales, que la usan como ruta de inmigración ilegal hacia Norteamérica.
Según las autoridades, detrás de estas redes de migración ilegal está el Clan Úsuga, un grupo criminal también conocido como Autodefensas Gaitanistas o Los Urabeños, que surgió después de la desmovilización de unos 30.000 paramilitares de extrema derecha que tuvo lugar durante el primer gobierno de Álvaro Uribe (2002-2006).
El Clan Úsuga, con influencia nacional pero especialmente en el oeste del país, es el más grande de los grupos armados de origen paramilitar, que cuentan con unos 3.500 miembros según cifras oficiales.