ESPAÑA Internacionales -  10 de julio 2015 - 10:05hs

Doce detenidos en España y Panamá por blanqueo de capitales

La Guardia Civil española y las fuerzas de seguridad panameñas detuvieron a doce personas por blanqueo de capitales, una actividad ilícita que llevaban a cabo aprovechando la subvención al cambio de moneda que concede el Gobierno venezolano para viajes al extranjero.

Según informa el cuerpo policial español , en la operación "Raspado" los agentes detuvieron a nueve personas en España y tres en Panamá y realizaron diez registros en cuatro ciudades españolas (Córdoba, Zaragoza, Málaga y Madrid), en los que intervinieron documentación relacionada con los delitos investigados y 11.500 euros en efectivo.

A primeros de año, las autoridades de Panamá comunicaron a la Guardia Civil que habían detectado una organización delictiva dirigida desde España y que estaría dedicándose al blanqueo de capitales y a la falsificación de documentos mercantiles.

La organización, que utilizaba testaferros, había creado un entramado empresarial para abrir multitud de cuentas bancarias con la finalidad de proveerse de datáfonos de bancos españoles, que posteriormente trasladaban a Panamá, donde la red los utilizaba en una modalidad defraudatoria conocida como "raspado de tarjetas Cadivi".

En Venezuela existen en la actualidad unos procedimientos para el cambio de bolívares a otras monedas internacionales y se les permite a sus ciudadanos adquirir esas divisas para realizar viajes al extranjero hasta el equivalente de 3.000 dólares americanos por año.

Para ello, el Gobierno venezolano les facilita unas tarjetas denominadas Cadivi con dicho crédito a un cambio preferencial de 6,30 bolívares por dólar, si bien en el mercado negro este cambio podría elevarse a los 185 bolívares por dólar.

La red desmantelada, a través de los datáfonos en su poder, realizaba operaciones ficticias, cargando gastos a tarjetas de los ciudadanos venezolanos.

De esta manera, los propietarios de las tarjetas obtenían los justificantes falsos que, a su ficticio regreso del viaje, entregaban como justificante de haberse desplazado al extranjero.

Con esta operativa, tanto la red como los propietarios de las tarjetas conseguían grandes beneficios, ya que, una vez justificados los gastos a cambio de una comisión, el propietario de la tarjeta Cadivi percibía los dólares que podía cambiar en el mercado negro con un gran beneficio.