Cientos de kenianos salieron hoy a las calles para protestar por la supuesta malversación de 76 millones de euros del Servicio Nacional de Juventud (NYS), una entidad pública que entrena a jóvenes que quieren acceder al Ejército de Kenia, por la que han sido detenidos 40 funcionarios y 14 empresarios.
Vestidos con camisetas rojas, los representantes de varias asociaciones civiles lideraron la protesta contra la corrupción, un mal generalizado en este país del África oriental, al considerar que cuando surge un escándalo de este tipo los acusados son llevados ante los tribunales pero nunca pagan por sus crímenes.
"La corrupción se ha normalizado en Kenia. Hoy decimos 'no' a los ladrones que roban el futuro de nuestros hijos. No nos quedamos callados mientras los criminales se hacen con nuestro país, el cambio empieza por nosotros", explicó a la cadena privada KTN una de las organizadoras del evento.
La protesta, vigilada por un moderado dispositivo policial, transcurrió de forma pacífica.
Al respecto de este caso, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, prometió recuperar todos los activos sustraídos en actos de corrupción: "No habrá misericordia para con los ladrones. Sus días están contados. Serán perseguidos y encarcelados", afirmó.
En un acto celebrado hoy en el que participaron el propio Kenyatta, líderes opositores y emisarios extranjeros, el presidente del Tribunal Supremo del país, David Maraga, quiso recordar a los kenianos que "siempre podrán contar con la Justicia".
Entre los sospechosos se encuentran altos directivos y antiguos funcionarios del NYS, así como varias empresas de inversión, comercio y suministros locales, acusados de cargos como falsificación, blanqueo de dinero, abuso de poder y fraude.
El escándalo incluye ventas fraudulentas, pagos a personas que no prestaron ningún servicio de más de 500.000 euros o facturas dobles por un mismo servicio.
Según el rotativo local The Standard, el NYS no ha justificado los casi 150 millones de euros de gastos que ha registrado en los últimos dos años fiscales, y la auditoría pública ha sido incapaz de examinar las cuentas. EFE
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FUENTE: EFE