Francia reducirá el número de visas emitidas a personas del norte de África porque los gobiernos de los países que componen esa región se niegan a recibir a los migrantes expulsados por Francia.
El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos tachó la decisión de “injustificada”.
En las próximas semanas, el gobierno francés planea reducir a la mitad el número de las visas otorgadas a los argelinos y marroquíes, y a los tunecinos en un 30%, según funcionarios del gobierno.
Los tres países formaron parte del imperio colonial francés, y muchos de los migrantes y visitantes procedentes de estas naciones norafricanas que se dirigen a Europa tienen familiares u otros vínculos en Francia.
El vocero francés Gabriel Attal declaró a la estación de radio Europe-1 que Francia decidió tomar medidas porque Argelia, Marruecos y Túnez se han negado a proporcionar documentos consulares a sus ciudadanos que son deportados desde Francia tras llegar de manera ilegal.
Las restricciones a los viajes por el virus también han complicado las tareas de repatriación.
Un alto funcionario de la presidencia francesa dijo que Francia desea que los países norafricanos reciban de vuelta a las personas señaladas por extremismo, y expresó su esperanza de que pronto se pueda encontrar una solución.
Al respecto, Attal dijo que Francia ha tratado de llegar a una solución diplomática desde que aprobó una ley de inmigración más estricta en 2018.
Entre enero y julio, las autoridades judiciales francesas ordenaron a 7.731 argelinos que abandonaran el territorio francés por no tener autorización de residencia, pero sólo 22 partieron porque muchos carecían de los documentos necesarios por parte de Argelia, informó Europe-1.
El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, dijo que su país ha emitido 400 documentos consulares a marroquíes expulsados de Francia, pero el número fue limitado porque muchos de ellos se negaron a someterse a una prueba de detección de virus, que es necesaria para volver a entrar en Marruecos.
FUENTE: Associated Press