El Defensor del Pueblo Alfredo Castillero Hoyos, junto a su equipo de trabajo, realizó un recorrido por la provincia de Darién, específicamente en las comunidades de Lajas Blancas, Peñita, Mas Di y Nicanor, donde se encuentran ubicados albergues temporales ocupados por migrantes que han ingresado al país,
“La situación es de gravedad y envergadura. Evidentemente requiere de una respuesta integral regional, porque este flujo proviene de países de Sudamérica, países con los que estoy seguro se están haciendo algunas diligencias diplomáticas, pero considero que las mismas deberían apresurarse y profundizar de modo tal que se sepa la frecuencia y magnitud de ese flujo para poder atenderlo de la manera adecuada”, manifestó Castillero Hoyos tras el recorrido.
Señala que se detectó que los migrantes enfrentan muchas carencias, entre éstas la falta de insumos médicos, alimentación e instalaciones adecuadas para desarrollar sus necesidades fisiológicas.
“Hemos visto mujeres embarazadas con piernas hinchadas fruto del recorrido que hicieron, personas que han perdido las uñas, con heridas abiertas, hay todo tipo de infecciones gastrointestinales, respiratorias, urinarias y de la piel; que se ven a simple vista y a las que no se les puede dar atención médica, no porque no se quiera, sino porque en los campamentos se agotaron los insumos necesarios”, indicó.
Por otro lado, los migrantes le señalaron que ellos no quieren quedarse en el país, sino que su intención en seguir su recorrido hacia los Estados Unidos. En tanto los moradores manifestaron su preocupación ante el flujo migrantes en esta región, señalando que es una situación que no pueden manejar.
Castillero Hoyos, enfatizó sobre la importancia de que haya una agilización migratoria para que el flujo sea más rápido y más digno.
Cabe señalar que los migrantes provienen en su mayoría de Angola, Bangladesh, Camerún, Congo, Cuba, Haití, Nepal, Pakistán y Senegal.
FUENTE: Nimay González