A partir del próximo jueves 1 de julio, empieza a regir la Ley 187 que regula la reducción y el reemplazo de plásticos de un solo uso.
Los plásticos de un solo uso son aquellos creados para ser utilizados una sola vez. A estos, se les agrega aditivos para acelerar la degradación, no obstante generan contaminantes negativos al ambiente.
Aunado a esto, el periodo de descomposición es largo, por lo que serán fuentes de contaminación durante gran tiempo. Por ejemplo, se estima que los carrizos tardan 200 años en degradarse, mientras que los anillos plásticos para latas, tardan hasta 400 años.
Por esto, a partir del jueves queda prohibido el uso y la comercialización de productos plásticos de un solo uso, siendo los siguientes:
- Hisopos plásticos para el oído
- Cobertores de plástico para la ropa de lavandería
- Palillos plásticos para los dientes
- Palillos cocktail de plástico
- Palillos plásticos para caramelos
- Anillos para latas
- Varillas plásticas para sostener globos
Para julio del 2022, se prohíbe el uso y la comercialización de empaques plásticos para huevos, revolvedores plástico y platos plásticos desechables. Mientras que a partir del 31 de diciembre de 2023, se eliminará el uso y comercialización de carrizos de plástico.
Ante estas medidas, están las alternativas sostenibles de materiales reutilizables, reciclables, biodegradables y compostables, como madera, cartones y otros.
Panamá busca establecer medidas y políticas comerciales que fortalezcan la reducción del uso de plásticos.
Actualmente, 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos cada año. Además, del 60% al 80% de la basura marina son plásticos.
En Panamá ya se eliminó el uso de bolsas plásticas y se cambió por bolsas reutilizables.