El conmovedor gesto de un padre de Kansas, que se hizo un tatuaje para imitar la cicatriz que se le quedó a su hijo pequeño tras una operación por cáncer cerebral, se convirtió en una sensación en internet.
Josh Marshall explicó a ABC News que su hijo Gabriel, de 8 años, se quedó calvo y con una gran cicatriz curva en el lado derecho de la cabeza tras una operación para extirparle un tumor cerebral. Gabriel se sentía tan acomplejado que " se sentía como un monstruo ", dijo Marshall.
El pasado agosto, Marshall se hizo un tatuaje a juego y le dijo a su hijo que "si alguien quiere mirarte, entonces pueden mirarnos a los dos".
Una foto de los dos ganó un concurso de la fundación St. Baldrick con motivo del Día del Padre en Estados Unidos, y desde entonces se ha hecho viral.
Marshall dijo que Gabriel se encuentra bien y tiene otra resonancia magnética prevista para la semana que viene.