Yusra Mardini, una nadadora siria de 18 años, se sintió feliz y nerviosa al competir como atleta refugiada en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Eliminada en la serie, ya piensa en mejorar para Tokio 2020.
FUENTE: AFP
Yusra Mardini, una nadadora siria de 18 años, se sintió feliz y nerviosa al competir como atleta refugiada en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Eliminada en la serie, ya piensa en mejorar para Tokio 2020.
FUENTE: AFP