¿No soportas que tu pareja tenga amigos del sexo puesto? ¿Te imaginas que está engañándote con otro/a cuando no está contigo? ¿Buscas cualquier pretexto para discutir? ¡Cuidado! Puede que tus celos se estén convirtiendo en enfermizos.
Los celos son una experiencia emocional que siente la persona cuando percibe que el amor de su pareja está bajo amenaza o tiene la sospecha de que un tercero/a está involucrado en la relación.
Esto es algo muy inherente a la naturaleza del ser humano. Pero ¿Es posible que tu pareja se agobie de tus celos? La respuesta es sí. Los celos patológicos o anormales sobrepasan los rangos normales del comportamiento habitual de individuo, convirtiéndolo en toda una persona paranoica.
Aunque tu pareja sienta amor por ti, tu conducta compulsiva puede deteriorar la relación o, en el peor de los casos, te puede llevar cometer una locura causando actos de violencia que pueden ser extremamente peligrosos.
Tu personalidad dice mucho cuando sufres de recelos. Sobrepasar los límites puede impedir que disfrutes de una relación sana, basada en la confianza y el amor de ambas partes, por una relación enfermiza.
La inseguridad y la baja autoestima es la combinación perfecta que refleja que desconfías hasta de tu propia sombra; convirtiéndote en un problema en una relación porque no cambias de actitud y eres poco razonable en temas de convivencia.
Es común sufrir de celos, pero cuando llegas a un extremo puede ser preocupante. La imaginación empieza a dominar tu mente, a tal punto, que no te deja ver la realidad del entorno.
El temor a perder tu pareja puede llevarte a un estado emocional delicado, llegando a ser un poco asfixiante por tener la necesidad controlar todo lo que te rodea.
Buscar ayuda es lo primordial para mejorar la mente y entender que tu pareja no te pertenece, sino que es libre de hacer lo que quiera, cuando quiera.
Si leíste esta nota y todavía no te sientes identificado/a, presta atención a estas preguntas que podrían darte señales concretas de qué tan anormal son tus celos.
¿Tienes miedo al reemplazo?
¿necesitas tener el control de todos sus movimientos?
¿Reprochas su manera de comportarse?
¿Vives pendiente de cada “me gusta” en las redes sociales?
¿Sientes la necesidad de tenerlo para ti las 24 horas del día?
¿Todavía te quedan dudas de que tipo de celos sufres? Si respondiste sí a todas, necesitas ayuda de un profesional para controlar los sentimientos y de tal manera, no dañes la relación llevándola a su fin. ¡Espero te ayuden!
FUENTE: Lina Gil