Desde que el ser humano descubrió formas de mejorar su calidad de vida ante enfermedades, ha tratado de ir busca de la fórmula de la eternidad.
Es tanto así que, durante la época del expansionismo de las grandes potencias en siglo XV, inspiraron a muchos navegantes a realizar estos viajes a mares desconocidos, asegurando de que existía una fuente de la juventud eterna.
Pero al parecer los conocedores de las ciencias ya la encontraron y ha estado disponible a todos nosotros desde hace muchos siglos, se trata de la lectura.
Un grupo de científicos estadounidense de la Universidad de Yale afirman que "las personas que leen cerca de media hora diaria poseen una importante ventaja de supervivencia frente a aquellas que no leen absolutamente nada", así lo dio a conocer la profesora de epidemiología Becca Levy.
Este examen se dividió en tres grupos: el primero compuesto por personas que no leían libros,el segundo por personas que leen menos de tres horas cada semana y el tercero integrado por personas que leen más.
Como resultado se obtuvo que aquellas que dedican a la lectura menos de tres horas y media semanalmente presentaron un 17% menos de posibilidades de muerte durante los 12 años de rastreo, y los que más leían, alcanzaban un 23% menos de peligro.
De esta forma se terminan concluyendo que la lectura prolonga la vida, al observar que los lectores llegan a vivir dos años más que los que no leen nada. Levy añadió que la investigación fue realizada teniendo en cuenta variables según la situación económica, estado de salud, habilidades cognitivas y educación entre otras.
FUENTE: Diego Santamaría