Los niños menores de 12 años que permanecen durante más de quince minutos consecutivos ante un videojuego pueden sufrir a medio y largo plazo problemas de miopía porque sus ojos aún no están morfológicamente formados.
Los niños menores de 12 años que permanecen durante más de quince minutos consecutivos ante un videojuego pueden sufrir a medio y largo plazo problemas de miopía porque sus ojos aún no están morfológicamente formados.