La tasa inflacionaria de Japón, excluyendo alimentos y energéticos, aumentó un 0,3% en octubre respecto al mismo mes del año anterior, la mayor alza desde 1998, informaron el viernes autoridades. El aumento de precios a los bienes y servicios al consumidor es una buena noticia para el país, tras una larga lucha contra la deflación.
Las autoridades dieron a conocer varios indicadores que muestran que la política monetaria ultraflexible y la estrategia de estímulo del primer ministro Shinzo Abe está ayudando a poner fin a una prolongada deflación.
La producción industrial subió un 0,5% en octubre, el segundo mes consecutivo de aumento.
El gobierno precisó que el índice de precios al consumidor, sin incluir en los cálculos los costos de alimentos, subió un 0,9% en octubre respecto al año anterior. Si se incluyen tanto los alimentos como los energéticos, los precios al menudeo subieron un 1,1%.
Tanto la tasa de desempleo como el gasto de las familias se mantuvieron estables en octubre.
El gobierno y el banco central se han fijado el objetivo de alcanzar una tasa de inflación del 2% en dos años. Hasta ahora, los economistas dicen que la mayor parte del aumento de los precios es consecuencia de un debilitamiento del yen japonés, que erosiona el poder adquisitivo de los consumidores y aumenta los costos, en términos de yenes, de bienes y servicios importados, como combustible, alimentos y componentes industriales.
Para mantener la recuperación que inició a finales del año pasado, los economistas dicen que las empresas deben invertir más y aumentar los salarios, pero el avance hacia ambos objetivos parece limitado.
FUENTE: AP