El príncipe Guillermo tenía 15 años cuando perdió a su madre, la princesa Diana, en un accidente de coche en París en agosto de 1997. Él y su hermano Enrique, de 12 años en aquel momento, quedaron devastados pero su abuela, la reina Isabel II, les brindó todo su apoyo y cariño para superar el duro trance.
"Ha sido una influencia femenina muy fuerte [Isabel II]. Al haber perdido a mi madre a una edad tan temprana ha sido muy importante para mí tener a alguien como la reina para admirar, que ha estado ahí y que ha entendido alguno de los sentimientos más complejos que experimentas cuando pierdas a un ser querido... Ella ha sido increíblemente comprensiva y aprecio mucho su ayuda", confesaba Guillermo en un documental de la cadena Sky News con motivo del 90 cumpleaños de la monarca británica.
El duque de Cambridge también recuerda uno de los momentos más inolvidables de su infancia, cuando su abuela le echó una enorme regañina por casi aplastar a su prima Zara Phillips, hija de la princesa Ana [única hija de Isabel II], bajo una farola.
"Peter [hermano mayor de Zara] y yo estábamos persiguiendo a Zara, que estaba montada en un kart, y nos las arreglamos para que se chocase contra una farola, que se cayó y casi la aplasta. Recuerdo a mi abuela corriendo por el césped de Balmoral con su falda. Vino a la carga y nos echó una tremenda bronca que se quedó grabada en mi memoria", recordaba Guillermo.