La administración entrante de Barack Obama enfrenta uno de los momentos más difíciles de la historia de Estados Unidos. El Presidente electo no perderá tiempo: en cuanto entre en la Casa Blanca, esta semana, pondrá en movimiento un plan de recuperación económica, un final para la guerra de Irak y dará comienzo a una nueva era de responsabilidad de gobierno, según anunció el 18 de enero.