Si a principios del siglo XX fue la aparición del cine lo que puso al circo contra las cuerdas, ahora le ha llegado el turno a la animación por ordenador y el 3D, que vuelven a desafiar la supervivencia del conocido como "teatro de los sueños".
Si a principios del siglo XX fue la aparición del cine lo que puso al circo contra las cuerdas, ahora le ha llegado el turno a la animación por ordenador y el 3D, que vuelven a desafiar la supervivencia del conocido como "teatro de los sueños".