Las calles de Tokio, famosas por su ritmo frenético, aparecen hoy sábado casi desiertas y los escasos viandantes reflejan en sus caras preocupación después de la conmoción vivida por el terremoto del viernes, el mayor de la historia de Japón.
Las calles de Tokio, famosas por su ritmo frenético, aparecen hoy sábado casi desiertas y los escasos viandantes reflejan en sus caras preocupación después de la conmoción vivida por el terremoto del viernes, el mayor de la historia de Japón.