WASHINGTON (AFP). Estados Unidos condenó firmemente este domingo el ataque "abominable" contra dos iglesias en Kenia, que dejó 17 muertos y decenas de heridos en una ciudad próxima a la frontera con Somalia.
"Estados Unidos condena firmemente el reciente ataque contra civiles inocentes que asistían a un oficio religioso en Kenia", dijo Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, al presentar sus condolencias a las familias de las víctimas.
"Los autores de este ataque no han mostrado el menor respeto por las vidas humanas y la dignidad y deben ser conducidos ante la justicia por esos actos abominables", señaló Carney en un comunicado.
"En este periodo de transición, la paz y la estabilidad son esenciales para el progreso de Kenia. Apoyamos la diversidad étnica y religiosa en Kenia como uno de sus más grandes pilares", precisó.
"Estamos junto al pueblo de Kenia en este período difícil", añadió.
Diecisiete personas murieron este domingo en el ataque a dos iglesias de una ciudad del este de Kenia, región fronteriza con Somalia, durante el atentado más mortífero desde la intervención del ejército keniano a fines de 2011 en el sur somalí contra los islamistas shebab.
Hombres armados y encapuchados abrieron fuego y lanzaron granadas contra dos iglesias de la ciudad de Garissa cuando los fieles estaban congregados para la misa dominical. Hasta el momento ninguna organización reivindicó los ataques.