WASHINGTON, ( AFP ). El presidente estadounidense saliente, Barack Obama, y su equipo intentarán quitarle protagonismo a los republicanos intensificando su campaña electoral durante los debates de la convención nacional de sus rivales, que se realizará la semana próxima en Florida.
Cuando los republicanos se reúnan el lunes en Tampa, en la primera de las cuatro jornadas que culminarán con la investidura formal de Mitt Romney, correrán el riesgo de que el evento resulte absorbido por la controversia provocada por los dichos de un legislador republicano en el sentido de que "una verdadera violación" raramente termina en un embarazo de la víctima, o que se vea afectada por la tormenta tropical Isaac.
Los demócratas también decidieron aportar su granito de arena para opacar la convención republicana: el vicepresidente Joe Biden estará lunes y martes en Florida, un estado clave en los comicios del 6 de noviembre, donde participará en mítines electorales. Al menos uno de ellos tendrá lugar en Tampa.
A pesar de que su espontaneidad le juega a veces malas pasadas, Biden es considerado un orador de talento. Jamás duda en recordar sus orígenes modestos y en denunciar lo que considera un deslizamiento a la derecha de sus adversarios.
El miércoles ironizó en Detroit (Michigan, norte) sobre el hecho de que los republicanos de hoy "no son el partido de antes. No son ni siquiera el partido del padre de Romney", George, un republicano moderado que en los años 60 intentó candidatearse a la presidencia.
Biden cuenta emocionado en los mítines cómo, junto a su familia, se hizo cargo de su madre, que murió con más 90 años, ocultándole que su cobertura de salud era insuficiente.
El tema de los seguros médicos para las personas de más edad pasó al primer plano de la campaña desde que Romney eligió como compañero de fórmula al representante Paul Ryan, apóstol de una reducción del déficit a cualquier precio.
Un portavoz del Partido Republicano, Tim Miller, minimizó el alcance de la visita de Biden a Tampa, estimando que sus discursos, "inevitablemente llenos de meteduras de pata, sólo servirán para poner de relieve los contrastes entre las valientes soluciones propuestas por la fórmula Romney-Ryan para recuperar la economía y una administración (demócrata) que no cumple sus promesas".
Un público joven y entusiasta
Por su parte, Obama se desplazará el martes y el miércoles a no menos de tres estados potencialmente decisivos. En el segundo y tercer día de la convención republicana, Obama estará nuevamente en Iowa (centro), a donde ya realizó una gira de tres días a mediados de agosto, y luego en Colorado (oeste) y Virginia (este).
En Ames (Iowa), Fort Collins (Colorado) y Charlottesville (Virginia), el presidente saliente pronunciará discursos en universidades, donde se asegurará la presencia de un público joven y entusiasta.
Michelle Obama también concurrirá, ya que el miércoles participará en el popular programa "Late Show" con el animador David Letterman en la cadena CBS.
El anuncio de esa aparición de la primera dama, cuya popularidad supera el 60%, tiene lugar después de que The New York Times informara el miércoles que las grandes cadenas de televisión (NBC, ABC y CBS) no difundirán en directo el discurso de la esposa del candidato republicano, Ann Romney, ante la convención en Tampa el lunes de noche.
Al ocupar el terreno y las ondas, a pesar de que no está prevista ninguna actividad el día mismo de la designación de Romney, el jueves, el equipo de Obama rompe con una tradición de cortesía que imponía cierta discreción a los candidatos durante la convención de sus rivales.
Interrogada sobre ese tema por la AFP, una portavoz del comité de campaña de Obama destacó que "esta elección será muy disputada, y no descuidamos ningún voto ni ningún día" de campaña.