Las autoridades kurdas pidieron el jueves la dimisión del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, a quien calificaron de "histérico" tras sus acusaciones sobre la presunta acogida de combatientes yihadistas en la región autónoma del Kurdistán iraquí.
Este nuevo ataque se suma a una larga lista de críticas, internas e internacionales, contra Maliki, un chiita acusado de llevar a cabo una política de sesgo confesional contra la minoría sunita y de acaparar el poder.
El primer ministro, en el poder desde 2006, provocó la ira de los kurdos, enfrentados a Bagdad en varios asuntos, al declarar que Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, se había convertido en un cuartel general para los yihadistas sunitas del Estado Islámico (EI).
Para el presidente de Kurdistán, Masud Barzani, Maliki "se ha vuelto histérico" y le pidió que "se disculpe ante el pueblo iraquí y dimita". "Usted ha destruido el país y alguien que ha destruido el país no puede salvarlo de las crisis", añadió.
El Estado Islámico encabeza un ofensiva de insurgentes sunitas lanzada el 9 de junio. Este grupo yihadista logró hacerse con el control de territorios en el norte y este de Irak, donde proclamó un califato junto a las zonas bajo su control en Siria.
Irak se encuentra, además, en un callejón sin salida político. El parlamento iraquí, surgido de las elecciones legislativas de abril, aplazó en dos ocasiones las cruciales sesiones para formar gobierno.
En su discurso televisado semanal, Maliki señaló también que no se quedaría "en silencio ante un movimiento que se ha aprovechado de las circunstancias y se ha expandido".
El jefe del gobierno iraquí se refería al anuncio de la celebración de un referéndum de independencia kurdo en los territorios bajo su control, entre ellos, la ciudad de Kirkuk, tomada por las fuerzas kurdas tras la marcha del ejército iraquí ante la ofensiva yihadista.
Ante el riesgo creciente de una partición del país, Estados Unidos expresó su descontento ante al anuncio de un eventual referéndum.
En una conversación telefónica, Barzani y el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, se mostraron de acuerdo el miércoles en acelerar el proceso de formación de un ejecutivo.
Este proceso debería continuar el domingo, tras el fracaso de una primera sesión el pasado 1 de julio.
Maliki anunció su intención de optar a un tercer mandato a pesar de la críticas a su gestión, entre ellas, a la incapacidad de las fuerzas armadas para detener el avance yihadista y retomar el control de las zonas perdidas.
Tras la desbandada militar de los primeros días, el ejército iraquí no registró ningún éxito real pese a la ayuda de Estados Unidos, Rusia y de las milicias chiitas.
En Faluya, una ciudad situada 60 kilómetros al oeste de Bagdad y en manos de los insurgentes, un avión Sukhoi mató al menos 8 personas el miércoles en un mercado, según un médico local. Otros ataques aéreos dejaron 12 heridos, entre ellos, cinco menores el jueves.
FUENTE: AFP