LIMA, Perú (AP) — Perú inauguró el jueves en Lima la festividad de la Virgen de la Candelaria, que empieza en febrero en una región altiplánica fronteriza con Bolivia y donde espera recibir más de 100.000 visitantes.
"Esta fiesta hace que cada uno de nuestros hermanos baile durante un mes entero para gozar de la música, de la danza, en el corazón del Perú", dijo a la prensa la ministra de Cultura, Diana Álvarez Calderón en el patio exterior del teatro nacional.
La fiesta —que en noviembre la Unesco declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad— mezcla tradiciones católicas y andinas en procesiones y bailes por las calles de la región de Puno, en el sureste, donde se congregan unos 30.000 danzantes adultos y unos 2.000 niños danzantes.
Puno —donde las autoridades culturales han registrado unas 300 danzas— es la región de Perú donde también se mezclan las culturas quechua y aimara. Los bailarines visten trajes brillantes y coloridos con máscaras de diablos que danzan junto a músicos que tocan la zampoña —un instrumento de viento— y los bombos.
La cámara de comercio y producción de Puno calcula que la festividad generará una derrama económica de 16 millones de dólares en esta región del sureste peruano rica en minería artesanal de oro pero acosada por el narcotráfico y el contrabando de productos que llegan desde Bolivia y Chile. En la fiesta se consumen alrededor de un millón de cajas de cerveza, el mayor consumo nacional en una festividad.
La Virgen de la Candelaria, originaria de la isla española de Tenerife, comenzó a venerarse en el siglo XVI en una pequeña iglesia altiplánica de Puno, pero su fama de milagrosa surgió en el siglo XVIII durante la rebelión contra el imperio español del héroe local Túpac Amaru II.