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China Internacionales -  16 de julio de 2015 - 08:51

China, un "Estado de derecho" sin abogados de derechos humanos

En el "Estado de derecho" chino proclamado por el presidente Xi Jinping no caben los abogados de derechos humanos.

El colectivo está sufriendo una persecución sin precedentes y la razón de ello, según coinciden los expertos, son las batallas que está ganando al régimen fuera de los tribunales.

Letrados, activistas e investigadores de ONG aseguran a Efe que esta oleada de represión la ha motivado "el miedo" del Gobierno a un grupo de más de 300 personas, con un alto nivel de formación y con una gran voluntad y capacidad de movilización.

"Las autoridades se están topando con cada vez más abogados que no les obedecen y que defienden los derechos con la ley en la mano. Es peligroso para la dictadura", explica la letrada Liu Wei, una de las más respetadas del país, con numerosos casos contra importantes disidentes a sus espaldas, y quien ahora habla desde el extranjero.

Los abogados que llevan trabajos "sensibles", cuenta Liu, saben que no van a ganar casos concretos. Los defienden lo mejor que pueden, pero "es el Gobierno quien siempre los gana", afirma. ¿Y, entonces, dónde reside su fuerza?. "Los abogados exponen la corrupción del sistema y conciencian a la gente", responde, y enfatiza que "cada vez más ciudadanos" les apoyan.

Por ello, opina otro letrado que prefiere hablar desde el anonimato tras haber sufrido dos interrogatorios en los últimos dos días, las autoridades quieren sembrar el "pánico": sólo hay que fijarse en las particularidades de esta campaña de represión, comenta a Efe.

En cuestión de una semana, más de 200 abogados que llevan casos de derechos humanos, familiares suyos, empleados de bufetes o activistas han sido interrogados, arrestados o están "desaparecidos", según los últimos datos recabados por Human Rights Lawyers Concern Group, de Hong Kong.

"Lo han hecho todo en pocos días, por todo el país, creando un ambiente de temor, con interrogatorios o arrestos bien entrada la noche, llamando a las puertas de las casas a golpes y dejando a algunas personas en libertad para luego volverles a interrogar al día siguiente", explica el letrado, a quien han insistido que no contacte con los medios.

Según Liu, el Gobierno llevaba tiempo planeando este "ataque". Y el "incidente de Qing'an", en mayo pasado, les dio una excusa.

Entonces, un peticionario -ciudadanos que viajan a Pekín para pedir justicia al Gobierno central- resultó muerto por disparos de un policía en una estación de tren de Qing'an, en la provincia norteña de Heliongjiang, tras impedirle tomar un tren a la capital, lo que provocó un gran debate en China.

Los medios oficiales publicaron parte del vídeo de las cámaras de seguridad de la estación, mostrando un enfrentamiento entre el policía y el peticionario como explicación, si bien numerosos grupos siguieron pidiendo más evidencias y el vídeo completo.

Un popular activista en internet, Wu Gan, encabezó una campaña para recoger "pruebas ciudadanas" en las redes sociales, al mismo tiempo que múltiples abogados comenzaron a organizarse para ayudar a la familia del peticionario.

Pronto llegó el arresto de Wu y la semana pasada el de su abogada, Wang Yu, conocida como "la defensora de los desfavorecidos" y quien, según varias ONG, es el centro de la actual campaña, junto a otros trabajadores del bufete Fengrui, dirigido por otro conocido letrado de derechos humanos, Zhou Shifeng.

El Gobierno chino acusa ahora a Wu Gan y otro activista de formar una "banda criminal" que utilizaba como plataforma Fengrui, y en la que están envueltos Wang, Zhou y otros abogados de la firma, que "organizaban protestas y politizaban casos para conseguir fama, fortuna y el caos social".

"El objetivo de todo esto es destruir al colectivo entero", opina al respecto Teng Biao, reconocido abogado chino y catedrático invitado en la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard (EEUU).

Desde Estados Unidos, Teng destaca a Efe que los arrestos masivos "marcan un importante momento" para esta profesión en China y critica el "Estado de derecho" que el presidente Xi Jinping ha proclamado que garantizará: "Es una promesa vacía, Xi sólo quiere un Estado policial, un nuevo sistema totalitario".

A pesar de la persecución, "la mayor purga vivida en China desde que el sistema legal fue restablecido en los 80 tras la Revolución Cultural", Teng argumenta que el miedo infligido no durará mucho.

"La campaña tendrá los mismos efectos que las anteriores", arguye el catedrático, y sentencia: "Los abogados de derechos humanos renacerán de sus cenizas, siendo aún más conscientes de su responsabilidad histórica".

FUENTE: EFE

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