Parte de la población egipcia comenzó a votar el domingo en las primeras elecciones parlamentarias desde que el ejército expulsara al primer líder electo del país en 2013 y tras la elección un año más tarde del general que lo había derrocado.
Los egipcios que residen en el extranjero empezaron a votar el sábado y continuarán el domingo, el primero de los dos días de votación en 15 provincias, incluyendo en la ciudad de Giza y en la ciudad portuaria de Alejandría, en el Mediterráneo. Unos 27 de los 45 millones de votantes registrados residen en las regiones donde se vota el domingo.
En las otras 13 provincias del país, incluyendo la capital, El Cairo, los centros electorales abrirán el 22 y 23 de noviembre. A cada fase de la segunda vuelta le seguirá una segunda vuelta.
La composición del parlamento de 596 escaños será anunciada a principios de diciembre.
Muchos analistas y observadores esperan una baja participación pese al apasionado llamado al voto del presidente, Adbul Fatá el Sisi, el sábado.
"Hagan fila ante las mesas electorales y depositen con sus votos la esperanza para un mañana brillante para nuestro nuevo Egipto", dijo el soldado reconvertido en presidente en un discurso televisado.
Se espera que la cámara apoye las políticas de el Sisi, que lucha por revivir una economía en crisis y acabar con la insurgencia islamista al tiempo que silencia a la oposición nacional y crea un papel de alto perfil para Egipto en el turnlento Oriente Medio.