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VENEZUELA Internacionales -  10 de diciembre de 2015 - 09:24

Gran victoria de oposición venezolana derriba temor a fraude

Es uno de los argumentos favoritos de la posición: que el gobierno socialista de Venezuela es una dictadura que no se detendrá ante nada para mantenerse en el poder.

Pero cuando llegó la hora de la verdad, el presidente Nicolás Maduro demostró que los críticos se equivocaban al temer que cometiera un fraude electoral. Aceptó una derrota abrumadora en las elecciones legislativas que, señaló, deben eliminar toda duda sobre la naturaleza democrática de la "revolución bolivariana" comenzada por el fallecido Hugo Chávez.

En los últimos días antes de las elecciones del domingo, el Departamento de Estado de Estados Unidos se hizo eco de la opinión de muchos opositores venezolanos al advertir sobre los esfuerzos de Maduro para desnivelar el campo de juego en favor del gobierno al encarcelar o vetar la candidatura de rivales destacados, intimidar a votantes y mantener fuera a la mayoría de los observadores electorales extranjeros. La favorita a la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, fue aún más firma al acusar a Maduro de intentar "amañar" los resultados.

Aunque muchas de esas críticas aún se mantienen, las advertencias sobre fraude electoral quedaron vacías. La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática consiguió una supermayoría de dos tercios por un escaño, superando incluso las previsiones más optimistas.

Maduro reconoció rápidamente los resultados y pidió calma a sus seguidores, aunque en los días desde la derrota ha endurecido su posición. En palabras el miércoles ante decenas de seguidores reunidos para una "asamblea popular" cerca del palacio presidencial, dijo que combatiría los planes del congreso "burgués" y protegería a los trabajadores del capitalismo.

"''O nosotros salimos de este atascadero por la vía de la revolución o Venezuela va a entrar en un gran conflicto que va a afectar a toda la región latinoamericana y caribeña. Y yo no me voy a rendir; yo voy a combatir", afirmó.

Sus rivales dicen que dada la magnitud de la derrota —la oposición arrasó incluso en la barriada donde está enterrado Chávez— el gobierno no tenía alternativa. Los votantes están hartos de la delincuencia rampante, una inflación de tres dígitos y un desabastecimiento generalizado, y los sondeos pronosticaban la victoria de la oposición desde hacía meses.

"Meter la idea que en Venezuela las elecciones son transparentes y todo funciona bien, eso es una gran falsedad", afirmó a Associated Press el gobernador Henrique Capriles, que en un principio cuestionó su ajustada derrota ante Maduro en las presidenciales de 2013. "El problema para el gobierno el domingo es que la brecha era tan grande no había forma de arrebatarle la elección".

Pero el gobierno siempre se ha enorgullecido de tener uno de los sistemas electorales menos sujetos a fraude del mundo, que el expresidente estadounidense Jimmy Carter describió en 2012 como "el mejor del mundo".

Venezuela es uno de los pocos países donde el sufragio es electrónico al 100%, y pese a un considerable escrutinio no hay evidencias creíbles de que las máquinas en sí mismas se vieran comprometidas. La mejor prueba se produjo el martes cuando las autoridades indicaron que la última carrera por decidir, que dio a la oposición suficientes escaños para ordenar una edición de la constitución y desafiar el gobierno de Maduro, se ganó por apenas 82 votos.

"Este gobierno criticaría el socialismo antes de robar unas elecciones", dijo Mark Weisbrot, codirector del grupo de Washington Center for Economic and Policy Research. "Si quisieron hacerlo desde luego les habrían robado la mayoría de dos tercios. Todo lo que hacía falta era negarles un único escaño".

Chávez fue uno de los pocos revolucionarios que llegó al poder desde las urnas, en 1998, y su movimiento se consolidó en el poder a través de 20 comicios desde entonces, mientras crecía la participación electoral. Los socialistas sólo habían sufrido una derrota en este periodo, en 2007, cuando Chávez perdió por poco un referendo sobre ampliar sus poderes. De todos modos, buena parte de lo que se rechazó en el referéndum fue aprobado después por el tribunal supremo y un Congreso controlados por el gobierno.

Desde la derrota de la semana pasada, la televisora estatal ha mostrado declaraciones de miembros del gobierno celebrando los comicios como un triunfo de la democracia.

La oposición opina que es un intento del gobierno de distraer la atención de la magnitud de su derrota y de los esfuerzos del bando contrario por impedir el fraude.

Después de la derrota de Capriles ante Maduro en 2013 por menos de 250.000 votos, muchos opositores vieron la necesidad de mejorar su campaña para competir con la bien financiada maquinaria del gobierno. En los meses previos a las elecciones del domingo, un ejército de voluntarios en su mayoría jóvenes recorrieron el país para hacer campaña por candidatos de la oposición y formar a observadores del partido para asegurar que los resultados se habrían auditado correctamente.

Al final, puede que el esfuerzo nacional no fuera necesario, dijo Humberto Villalobos, que organizó una campaña para conseguir votos, Proyecto Canta Claro, que envió a unos 5.000 activistas pagados a 36 estados en disputa donde la oposición creyó identificar patrones de votación anormales en comicios anteriores.

"No hubo una oposición importante por parte del gobierno como estamos acostumbrados. Se siente realmente una debilidad de las bases del gobierno"

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Joshua Goodman está en Twitter como: twitter.com/apjoshgoodman. Su trabajo puede encontrarse en http://bigstory.ap.org/journalist/joshua-goodman .

FUENTE: AP

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