Unos 10.000 kurdos y alevíes se manifestaron hoy en Colonia (oeste de Alemania) contra la política del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y apremiando al gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, a reaccionar con contundencia ante la que califican de "dictadura" de Ankara.
La marcha estuvo presidida por banderas y pancartas en que se denunciaba el acoso que sufren los medios de comunicación críticos hacia Erdogan, así como la oposición parlamentaria kurda.
Algunos manifestantes portaban asimismo fotos del líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Ocalan, organización prohibida en Alemania y catalogada como terrorista.
La manifestación siguió a la que una semana atrás discurrió por esa misma ciudad alemana, con unos 6.800 kurdos, ahora reforzados por el colectivo aleví.
Las marchas de protesta contra la línea de Erdogan en Alemania se producen en un momento de fuertes tensiones bilaterales y fuego cruzado de acusaciones entre Ankara y Berlín.
El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, viajará la próxima semana a Turquía en un intento por distender la situación, sin dejar de lado las críticas a la línea de Erdogan.
Las relaciones bilaterales eran ya dificultosas, desde que el Bundestag (Parlamento federal) aprobó el pasado mes de junio una resolución en que se definía como "genocidio" las matanzas a la población armenia por el Imperio otomano durante la I Guerra Mundial (1914-1918).
La crispación se acentuó luego, tras las acusaciones de Erdogan a Alemania de proteger a terroristas kurdos y a seguidores del predicador Fethullah Gülen, al que Ankara responsabiliza de la fracasada intentona golpista del pasado mes de julio.
La canciller Merkel, quien sigue tratando de salvar el acuerdo con Turquía para frenar la llegada de refugiados a la UE, calificó estos días de "altamente alarmantes" la ola de detenciones de periodistas críticos y miembros de la oposición kurda.