El papa Francisco afirmó hoy que las guerras y el terrorismo son siempre pérdidas graves para la humanidad y recordó que mañana se celebra el 70 aniversario de la aprobación de los Convenios de Ginebra.
Francisco espera que esta conmemoración permita que los Estados "sean cada vez más conscientes de la necesidad indispensable de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados".
Y subrayó que "todos están obligados a observar los límites impuestos por el derecho internacional humanitario, protegiendo a las poblaciones desarmadas y las estructuras civiles, especialmente hospitales, escuelas, lugares de culto y campos de refugiados".
Los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales son la piedra angular del derecho internacional humanitario, es decir el conjunto de normas jurídicas que regulan las formas en que se pueden librar los conflictos armados y que intentan limitar los efectos de éstos.