La respuesta es Sí. Por más raro que parezca que un canino pueda sufrir de enfermedades tan complejas como el hipertiroidismo, es real y sucede más de lo que tú crees.
Por eso, si te da curiosidad saber si tu adorada mascota padece de desórdenes en la glándula tiroidea entonces sigue leyendo.
- Adelgazamiento a pesar de que el perro come más.
- Aumento del apetito (polifagia) y del consumo de agua (polidipsia), con el consiguiente incremento de la micción (poliuria).
- Nerviosismo.
- En algunos casos puede llegar a palparse y/o observarse un bulto en el cuello, de mayor o menor tamaño. Este incremento de volumen de la tiroides puede comprimir la tráquea y provocar síntomas como tos o disnea.
- Problemas en el ritmo cardíaco, como taquicardia.
- Diarrea crónica y vómitos.
FUENTE: Lau Chan