El informe publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre la situación de los Derechos Humanos en los países del mundo, en base a los eventos ocurridos durante el 2010, destaca que en Panamá las principales violaciones radican en el uso de fuerza excesiva por parte de la Policía; condiciones inhumanmas de reclusión en los centros penales; prolongados períodos de detención preventiva; corrupción, ineficiencia e intromisión política en el Sistema Judicial; presión política sobre los medios de comunicación; corrupción en el Órgano Ejecutivo y Legislativo, entre otros.
Respecto a este informe, la Cancillería de Panamá emitió un comunicado donde afirma que el Estado panameño " procederá a analizar el contenido del mismo ", y resalta que "nuestro país cuenta con una democracia joven que pese a las dificultades que enfrenta avanza hacia su consolidación, con el compromiso del Estado de garantizar el goce, promoción y protección de los derechos humanos".
El informe hace referencia de los eventos ocurridos en Bocas del Toro el año pasado, donde se dieron enfrentamientos entre trabajadores y unidades de la Policía Nacional por diferencias relacionadas con la Ley 30, destacando violaciones como detenciones arbitrarias, privación de libertad, desapariciones, torturas y trato cruel e inhumano por parte de las autoridades panameñas.
Igualmente, menciona los casos de persecución contra periodistas locales y extranjeros.