La iglesia San Francisco de Paula no se daba abasto para dar cabida a las decenas de personas, entre familiares y amigos, que se dieron cita en el sepelio tres de tres de los cinco jóvenes asesinados y enterrados en La Chorrera.
La iglesia San Francisco de Paula no se daba abasto para dar cabida a las decenas de personas, entre familiares y amigos, que se dieron cita en el sepelio tres de tres de los cinco jóvenes asesinados y enterrados en La Chorrera.