Aborígenes de la comarca Ngäbe Buglé no duermen tranquilos porque temen que con el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco su milenaria cultura quede bajo el agua.
Aborígenes de la comarca Ngäbe Buglé no duermen tranquilos porque temen que con el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco su milenaria cultura quede bajo el agua.