Un grupo de 300 cubanos que vienen desde Surámerica pasando por la selva de Darién llegaron hoy a la ciudad Panamá, a la sede de la Pastoral Social Caritas para pedir ayuda. Incluso están dispuestos a ser deportados con tal de no sufrir más calamidades. Aseguran que varios han muerto en el trayecto que emprendieron hacia Estados Unidos.
FUENTE: Ariel Ríos