El diálogo sobre la demolición de la escuela República de Venezuela e Instituto Comercial Bolívar, fue reanudado este lunes por las autoridades del Ministerio de Educación y la comisión conformada por padres de familia, estudiantes, gremios docentes y sociedad civil.
El objetivo de está reunión es lograr un consenso sobre la reubicación de los estudiantes mientras duren los trabajos de construcción de nuevas estructuras, ya que según un estudio que realizó la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) reveló situaciones de riesgo en la infraestructura actual, ante lo que se recomendó el desalojo y demolición.
Las autoridades presentaron la alternativa de reubicar a los estudiantes de la Escuela República de Venezuela en la Iglesia Don Bosco, Santa Teresita y en la Fundación Juan Ramón Poll, mientras se concretice la contratación de espacios en el Edificio Poli; mientras que en el caso del Instituto Comercial Bolívar, se solicitará una revalorización a la Universidad Tecnológica de Panamá, de sus instalaciones para determinar con exactitud si es factible su utilización mientras se concrete el arrendamiento de las instalaciones del edificio Azteca, ubicado a escasos metros del plantel.
Tras el encuentro ambas partes acordaron que se volverán a reunir el próximo jueves 16 de febrero en asamblea general, para analizar la propuesta.
Durante el encuentro la ministra de Educación, Marcela Paredes, reiteró a los presentes el compromiso de la entidad de mantener la seguridad física de los estudiantes, docentes, personal directivo y administrativo de ambos planteles educativos y que se garantizará que todos los estudiantes reciban sus clases en espacios que reúnan las mejores condiciones pedagógicas.
Además aseguró que “los trabajos de construcción o rehabilitación de los dos centros educativos se realizarán en los mismos terrenos, su fachada se conservará, pues es conocedora del valor histórico que representa para la comunidad educativa”
Cabe señalar que esta situación ha generado polémica y la molestia de padres de familia, docentes y estudiantes, quienes han realizado manifestaciones, en rechazo a la demolición.
FUENTE: Nimay González