El expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli debe comparecer este martes al inicio de un Juicio Oral en su contra por cargos de espiar a opositores durante su gobierno (2009-2014), aunque sus abogados presentaron "incapacidad psiquiátrica".
Martinelli debe presentarse a las 9:00 a.m. en la sede del Sistema Penal Acusatorio en ciudad de Panamá para enfrentar un juicio por presuntamente "pinchar", entre 2012 y 2014, las comunicaciones de unos 150 opositores a su gobierno.
La fiscalía pide una pena de 21 años de reclusión para el exmandatario, detenido en la cárcel El Renacer, a orillas del Canal de Panamá.
Sin embargo, medios locales revelaron que la defensa pretende argumentar que Martinelli sufre de "incapacidad psiquiátrica" para solicitar el aplazamiento del juicio.
"Es muy posible que no se inicie el juicio porque los abogados han presentado un certificado de salud en la que el psiquiatra ha señalado que el señor Martinelli no está en condiciones", dijo a AFP Mitchel Doens, abogado y querellante en el juicio.
Según Doens, exsecretario general del Partido Revolucionario Democrático, "Martinelli no se va a presentar a consecuencia del certificado médico. Esto es una tomadura de pelo".
Carlos Carrillo, uno de los abogados de Martinelli, no quiso confirmar a AFP si el expresidente acudirá finalmente al juicio.
"Esperemos a mañana (este martes). (La solicitud de incapacidad) debe resolverse en la audiencia", indicó Carrillo.
Martinelli enfrenta cuatro cargos por delitos de inviolabilidad del secreto, derecho a la intimidad y contra la administración pública, aunque sus seguidores dicen que se trata de una "persecución política".
Esta será la primera vez que un expresidente panameño se enfrenta a un proceso judicial por delitos de carácter penal.
En el juicio está prevista la presencia de 175 testigos y más de 100 pruebas periciales y documentales.
Además, las partes han solicitado la comparecencia como testigos, del actual presidente Juan Carlos Varela, los expresidentes Martín Torrijos y Ernesto Pérez Balladares, y el empresario Stanley Motta, de la aerolínea panameña Copa.
Martinelli fue extraditado desde Estados Unidos en junio de 2018, un año después de que fuera detenido en Miami, donde residía desde 2015 para eludir la acción de la justicia panameña.
Todos los recursos presentados por su defensa para evitar el juicio han sido rechazados.
Los tribunales también le negaron una solicitud de fianza de excarcelación por medio millón de dólares y múltiples peticiones de prisión domiciliaria por motivos de salud del exmandatario de 67 años, quien ha sido enviado en varias ocasiones al hospital por crisis de hipertensión.
Pese a estar detenido, Martinelli es candidato a diputado y alcalde por la capital panameña para las elecciones generales del 5 de mayo.
Además, algunos querellantes han advertido que uno de los tres jueces del Tribunal ha tenido cargos durante el gobierno de Martinelli.
"Que Panamá siente por primera vez a un presidente en el banquillo es importante, sin embargo, este proceso ha sido tan accidentado y tan circense que ha minado mucho la confianza de la ciudadanía en el sistema judicial", dijo a AFP Carlos Guevara Mann, catedrático de Relaciones Internacionales de la Florida State University en Panamá.
Para Lina Vega, periodista y miembro de la directiva de Transparencia Internacional de Panamá, "con este panorama, el futuro del proceso y la suerte de Ricardo Martinelli es incierta, a pesar de la gran cantidad de evidencias en su contra".
FUENTE: AFP