La organización Marea Verde Panamá instaló en Río Abajo una barrera flotante para interceptar residuos sólidos, como parte del proyecto Siete Cuencas. La elección de este río como primer punto de intervención responde a que desemboca directamente frente a las ruinas de Panamá Viejo, y su contaminación es visible desde el Corredor Sur, explicó la organización.
Esta nueva iniciativa busca intervenir los siete principales ríos urbanos que desembocan en la Bahía de Panamá: Curundú, Matasnillo, Río Abajo, Matías Hernández, Juan Díaz, Tocumen y Tapia, y el río Cabra.
Según las estimaciones, Siete Cuencas podría lograr los siguientes resultados:
- Evitar que más de 800,000 kilos de residuos lleguen al mar cada año.
- Recuperar al menos 100,000 kilos de plástico anualmente.
- Contribuir a un ecosistema limpio para más de 2 millones de aves migratorias.
- Recuperar +30 km de franja costera para el uso y disfrute de residentes y turistas.
- Transformar el paisaje urbano y mejorar la calidad de vida en comunidades ribereñas.
Además de la recolección de residuos, el proyecto contempla programas de educación ambiental a través del centro de visitantes La Casa de Wanda y actividades de monitoreo ambiental, fomentando un cambio cultural a largo plazo en la gestión de los desechos.
“Con la instalación de nuestra barrera en Río Abajo ponemos en marcha el proyecto Siete Cuencas para transformar la Bahía de Panamá, una realidad gracias a nuestros donantes, socios y aliados del sector privado, gobierno y comunidad. ¡Juntos avanzamos hacia un Panamá más limpio!”, manifestó Mirei Endara de Heras, cofundadora y presidenta de Marea Verde Panamá.
Esta barrera flotante fue instalada en alianza con la iniciativa global The Ocean Cleanup, que ha retirado más de 30 millones de kilos de desechos mediante sus acciones en ríos y océanos a nivel mundial.