Moradores de Arraiján denuncian las condiciones de abandono en las que se encuentra el cementerio municipal, donde aseguran que la falta de mantenimiento ha provocado la acumulación de basura, el crecimiento de herbazales, la presencia de agua estancada y el deterioro de algunas tumbas.
La situación genera preocupación entre quienes acuden a visitar a sus familiares fallecidos, especialmente ante la proximidad del 2 de noviembre, Día de los Difuntos, fecha en la que tradicionalmente aumenta la visita a los camposantos.
Herbazales, agua estancada y tumbas deterioradas
Entre las principales quejas de los residentes se encuentran la acumulación de desechos y la vegetación descontrolada, además de espacios con agua estancada que podrían convertirse en criaderos de mosquitos y representar un riesgo para la salud pública.
Los moradores también alertan sobre el deterioro de algunas sepulturas, en las que, según describen, quedan expuestos ataúdes y otras estructuras. Estas condiciones, afirman, reflejan la necesidad de realizar trabajos de limpieza, reparación y mantenimiento.
Moradores cuestionan el mantenimiento del cementerio
Los residentes cuestionan que, pese a los pagos que aseguran realizar por concepto de mantenimiento, el lugar continúe presentando estas condiciones.
Una de las moradoras calificó la situación como una falta de humanidad y señaló las dificultades que enfrentan las familias para visitar las sepulturas debido al descuido del lugar.
Además, advirtió que el área forma parte del entorno cotidiano de personas que transitan por el sector para dirigirse a sus trabajos y de niños que acuden a sus centros educativos.
Piden intervención de las autoridades antes del 2 de noviembre
Ante esta situación, los moradores solicitan a las autoridades municipales de Arraiján que inspeccionen el cementerio y coordinen las labores necesarias para retirar la basura, cortar la hierba, eliminar los criaderos de mosquitos y reparar las tumbas deterioradas.
Los residentes esperan que se tomen medidas antes del Día de los Difuntos, para que las familias puedan acudir a honrar la memoria de sus seres queridos en un espacio limpio, seguro y en condiciones dignas.
La comunidad insiste en la necesidad de atender el problema y dar seguimiento al mantenimiento del camposanto, tanto por respeto a los difuntos como por las condiciones sanitarias y de seguridad de quienes visitan el lugar.