¿Se imaginan organizar una fiesta y que nadie llegue? Glenn estaba listo para celebrar su cumpleaños número seis junto a sus amiguitos de la escuela, pero ninguno asistió. Lo que prometía ser un día especial, se convirtió en un recuerdo triste para él y su madre, quien no soportaba mirarlo a la cara mientras éste le preguntaba a qué hora llegarían sus compañeros.
Ashlee Buratti había invitado a los 16 compañeros de kínder de Glenn.
Devastada, la madre compartió su sentir en el grupo de Facebook “Osceola Rants, Raves and Reviews Lists” donde escribió lo siguiente “Probablemente esto sea una tontería de la que no me debería quejar, pero mi corazón está en pedazos por mi hijo. Invitamos a toda su clase a la fiesta. Nadie vino. Me siento muy mal por mi hijo. Se la pasó preguntándome ‘¿cuándo van a llegar mis amigos?’ Pobre niño. Me siento mal por él”.
El post de Ashlee se viralizó, e inmediatamente recibieron visitas inesperadas de decenas de personas totalmente desconocidas, que llegaron con regalos para desearle a Glenn un feliz cumpleaños. Bomberos y policías de Osceola County Sheriff’s Department también llegaron con obsequios, y hasta sobrevolaron la casa del niño con un helicóptero.
Las muestras de cariño para Glenn se extendieron por una semana. Afortunadamente la tristeza se convirtió en felicidad.
FUENTE: RI