Los ministros de Salud de once países de África Occidental discutían el jueves medidas urgentes a adoptar para luchar contra la peor epidemia de fiebre Ébola de la historia, en el último día de una cumbre de crisis en la capital de Ghana.
El Ébola y otras fiebres hemorrágicas mataron desde enero a 467 personas en 759 casos registrados en los tres países afectados -Sierra Leona, Guinea y Liberia-, según el último balance de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado el martes.
Son 129 muertes más que el anterior balance de hace una semana, un aumento de la tercera parte. Esta es una señal de que la epidemia se reanudó después de un período de calma en abril.
La cumbre de crisis comenzó el miércoles en Accra y terminará este jueves. En la misma participan los ministros de Salud o altos responsables de Guinea, Liberia, Sierra Leona, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Malí, Senegal y Uganda, la OMS y diversos socios de esta agencia de las Naciones Unidas.
Varios laboratorios farmacéuticos y universidades estadounidenses están trabajando en la elaboración de una vacuna contra el virus Ébola. Se encuentran en diversas etapas de la experimentación, pero ninguna vacuna ha sido suficientemente ensayada para ser autorizada en las poblaciones.
El virus Ébola, que en pocos días provoca fiebres hemorrágicas, seguidas de vómitos y diarreas, es llamado así por un río del norte de la República Democrática del Congo (ex Zaire), donde fue observado por la primera vez en 1976.
Su tasa de mortalidad puede ir de 25 a 90% en el ser humano, según las cepas. Ante la falta de una vacuna o de un tratamiento, por ahora sólo se pueden tratar los síntomas, sobre todo rehidratando a los enfermos mediante una perfusión.